Después de años sin saber el uno del otro casualmente nuestros caminos se volvieron a cruzar.
<< Como si de una película romántica se tratara el chico quería localizar a la chica, pero no tenía su teléfono, así que la localizó a través de redes sociales. Le estuvo escribiendo insistentemente, y como dice el dicho: “el que la sigue la consigue”. Aceptó una invitación a cenar, así que el chef se puso manos a la obra y sacó sus mejores armas culinarias. >>
A partir de aquí nos fuimos conociendo y empezamos a salir…
No todo ha sido un camino de rosas, os lo aseguramos. Pero con amor, diálogo y mucha, mucha paciencia, seguimos eligiéndonos cada día el uno al otro como compañeros de viaje luchando por nuestros sueños e ilusiones.